En los proyectos de fachada ventilada, la documentación de diseño no siempre refleja las condiciones reales de la obra.
Desplomes, irregularidades, tolerancias constructivas y modificaciones ejecutadas durante la construcción pueden hacer que la geometría real del edificio sea diferente de la prevista. Como consecuencia, instaladores y fabricantes deben adaptar sus soluciones cuando la fabricación o el montaje ya están en marcha.
Falta de planeidad: Desplomes, irregularidades y diferencias de nivel en los cerramientos soporte.
Tolerancias no controladas: Desviaciones en fábricas de ladrillo, elementos de hormigón y estructuras portantes.
Información desactualizada: Diferencias entre la documentación de proyecto y la realidad finalmente ejecutada.
Desconexión entre taller y obra: Dificultades para coordinar el diseño del sistema, la fabricación de los componentes y su posterior instalación.
El impacto real: Cuando el proceso depende de levantamientos convencionales y comprobaciones manuales, muchas discrepancias se detectan demasiado tarde.
Esto puede provocar ajustes de última hora, modificaciones de la subestructura, interrupciones del montaje, refabricaciones y dificultades en la planificación de suministros y acopios.
El resultado es un incremento de los plazos, los costes y los riesgos de ejecución.
Los sistemas de fachada ventilada requieren que diseño, fabricación e instalación funcionen como partes de un mismo proceso. Sin embargo, con frecuencia estas fases se desarrollan de manera independiente, generando incompatibilidades, retrasos y pérdida de información.
Actuamos como oficina técnica digital especializada en fachadas ventiladas y como nexo entre fabricantes, instaladores, constructoras y equipos de proyecto.
Experiencia aplicada a la obra: Conocimiento técnico de los sistemas de fachada y de las necesidades reales de fabricación y montaje.
Coordinación antes de fabricar: Desarrollamos y verificamos digitalmente la solución antes de trasladarla al taller y a la obra.
Información unificada: Todos los agentes trabajan sobre una fuente de información común, precisa, actualizada y verificable.
Mayor control del proceso: Facilitamos la toma de decisiones, la detección anticipada de incidencias y la trazabilidad de los elementos de fachada.
Nuestra metodología conecta la realidad construida con el diseño del sistema de fachada, la fabricación de sus componentes y su instalación final.
A partir de la información capturada en obra, desarrollamos modelos BIM, documentación técnica, planos de fabricación y montaje, sistemas de codificación y herramientas de seguimiento.
De este modo, la geometría real del edificio permanece conectada con el taller y con la obra durante todo el proceso.
La integración del levantamiento digital, la coordinación BIM y el soporte técnico especializado permite reducir incertidumbres y mejorar el control del proyecto.
Mayor precisión durante la instalación.
Menor necesidad de ajustes y modificaciones.
Reducción de incidencias y riesgos de ejecución.
Mejor coordinación de la subestructura, los anclajes y los paneles.
Menos errores de fabricación.
Mejor planificación de suministros y acopios.
Mayor trazabilidad de paneles y componentes.
Información coordinada entre taller y obra.
Aplicamos esta metodología para ofrecerte una valoración económica más ajustada
Ajustamos nuestra metodología de trabajo para ofrecerte el mejor precio final. Al no requerir el montaje de andamios para realizar las mediciones, optimizamos el proceso en tres aspectos clave:
Ahorro de costes: Eliminamos los gastos de alquiler, transporte y montaje de estructuras.
Reducción de tiempos: Ejecutamos la toma de datos de forma inmediata, sin interferir en el entorno ni generar esperas.
Mayor fiabilidad: La medición digitalizada/directa garantiza una precisión milimétrica, evitando desviaciones o presupuestos imprevistos.
Mayor fiabilidad de la solución construida.
Visualización previa del resultado final.
Registro verificable del proceso de fabricación e instalación.
Documentación útil para la explotación y el mantenimiento.
La gestión digital de fachadas permite que lo que se diesña, se fabrica y se instala responda a una misma base de información: coordinada, precisa y verificable.
El escaneo registra la realidad.
El modelado la convierte en una base digital.
La coordinación define la solución constructiva.
La fabricación produce los elementos coordinados.
La instalación traslada la solución a la obra y documenta su ejecución.
De esta forma, el diseño, la fabricación y la instalación dejan de funcionar como procesos aislados y pasan a formar parte de un flujo de información continuo, preciso y verificable.